Dieta del cucurucho
Quisiera despertarme una mañanay ver en la penumbra de mi cuarto
su imagen en mi cama dibujada,
sentir que yo no pueda moverme
estando por él aprisionada.
Quisiera despertarle con un beso
y acabar ese beso a media mañana.
Quisiera un desayuno sin prisas
de dulce carne amada, café y tostadas.
(o de carne amada, dulce, café y tostadas)
Quisiera de aperitivo
unos besos regados con vino de deseo.
Quisiera para comida algo con sus manos hecho,
acompañado, por supuesto, con más vino.
Quisiera para la siesta,
aturdida vagamente por el vino,
perder el pudor con él
y no dormir para nada.
Quisiera para merienda
sobras de mi desayuno.
Quisiera para la cena
regalarme yo entera,
lo que soy y lo que siento...
lo siento si se queda hambriento
darle un buen postre en el lecho.
Quisiera, si me permite,
cerrar los ojos y aprender su cuerpo,
primero con mis manos, después con mis besos.
Quisiera, si me deja, perderme en el encuentro,
y encontrarme por la mañana
con su imagen en la penumbra de mi cuarto dibujada.
.
Alucía
Vamos amarraditos los dos,
De donde las mujeres tienen los ojos negros,
Creo en ti Amor,
Otoño mágico
Respondiendo a la anterior
Carta de Doña Manolita (virtuosa dama solterona a sus 28 años, vendedora de telas) a Don Cayetano ( Caballero Fotógrafo del pueblo y sabio que se maniene soltero a los 35 años).